Mi nombre es Juan Bueno García. Algunos me conocen como Juan “El Bueno”. Me gusta porque me recuerda a una canción de Radio Futura (“aquí viene Juan el Bueno / con una idea fija en la mente...”). Así soy yo. Tengo una idea fija en la mente: La vida es un viaje de ida y vuelta y lo que mueve la locomotora son las mujeres.
Esta es la historia. Cuando tenía dieciocho años me fui de casa. Mis padres me habían enseñado a leer. Nunca se lo perdonaré. Es lo único que me dieron. Comencé a trabajar en trabajos no bien remunerados y que no me aportaban nada. Al mismo tiempo inicié mis estudios universitarios. Al cabo de diez años terminé siendo un buen ingeniero informático. Tenía veintiocho años y las empresas se peleaban por mí. Ahora mi trayectoria profesional me llevó a ser uno de los mejores programadores del país. Mi vida dio un giro hacia el lujo, el estrés y las relaciones sociales superficiales. Cansado de todo, un día, abandoné a mi mujer y a mi trabajo. Era lo único que tenía. Cogí mi mochila y me fui a una ciudad del sur de España a vivir con poco. Así estuve diez años. Viviendo. Viviendo intensamente. Por la mañanas me levantaba con mi idea fija. Me levantaba contento. Diez años. Una década. Un octavo de la esperanza de vida media de una persona en Europa. Pero me levanté un día muy cansado. Me cansé de pelear. De pelear a la contra. Volví a Madrid y ahora soy Jefe de Proyectos en una multinacional del sector informático. Además, tengo bastante vida social. La mezcla de científico, tecnólogo y escritor es algo que viste mucho en las fiestas. Si, escribí un libro en donde recogía todo lo que he vivido. Se publicó y tuvo éxito. Mi editora argentina , de la que estoy enamorado, me llevó de gira por Latinoamérica. De fiesta en fiesta, de tertulia en tertulia y de mujer en mujer, sigo viajando. Ahora quiero agarrarme al tren de nuevo. A lo mejor lo dejo todo y me vuelvo a mi vida.
En fin, esta es la historia. Ya puedes dejar de leer. No hay más. Lo que voy a contar a partir de ahora son los detalles. Si no te gusta mi estilo no me importa. Todo lo escribo en servilletas cuando estoy muy borracho. Es para que no se me olvide. Son servilletas y me suelo emborrachar con frecuencia. Bueno, son trozos de mi vida. Esto es un diario de bitácora. Lo utilizo para no cometer los mismos errores. Lo malo es que no lo llevo encima y suelo tropezar dos veces con la misma piedra (y hasta tres).
La vida es un viaje de ida y vuelta. Tiene sus estaciones. Pasamos por todas. Llega un momento en el que decidimos retornar. Al pasar por las estaciones nos vienen los recuerdos, nos encontramos con viajeros para los que esa ciudad es nueva y piensan que están descubriendo terreno virgen. Notamos que se han hecho algunos cambios. En esencia es la misma estación.
Mi viaje se parece al de muchos otros. En realidad el trayecto es distinto pero siempre se pasa por las mismas estaciones. Cuando lo leas creeras que ya lo has visto en otra parte. Es un viaje de ida y vuelta. Todos vamos y al final todos volvemos.
Salud!
No hay problema Juan, puedes usar mis fotografías, no olvides los créditos. Mucha vibra para tu nuevo blog, sé constante y que tus letras peregrinen lejos lejos.
ResponderEliminarYa cruzaremos servilletas en algún bar. Salud!
Te pido disculpas. Son las prisas por comenzar un proyecto nuevo. Ya está solucionado lo de los créditos. Nos vemos en los bares.
ResponderEliminarSalud!
Sale el tren de nuevo con rumbo cíclico..
ResponderEliminarQué alegría saber de ti y leer tus aventuras.
Salud!!
Hola.
ResponderEliminarMe ha gustado especialmente tu escrito "La vuelta al mundo". Aunque sea del blog anterior.
Volveré a pasar
Gracias Reelaround, también me alegra saber de tus andanzas anarko-punk-skate (o lo que sea, jajajaja).
ResponderEliminarGracias Naranja, me he dado una vuelta por tu espacio y me ha gustado. Directo y sencillo. Te añado el enlace
Salud!